Los niños como cuidadores y científicos en potencia: experiencias del Club de Niños Cuidadores del Planeta Tierra

Este artículo presenta la experiencia del Club de Niños Cuidadores del Planeta Tierra en el nivel preescolar, destacando la capacidad de agencia de los niños como sujetos activos en la construcción de saberes ambientales y científicos. A través de actividades lúdicas, exploratorias y colaborativas, los niños asumen un rol protagónico en el cuidado del entorno, desarrollando habilidades de observación, indagación y comunicación propias del pensamiento científico. El club se constituye así en un espacio pedagógico donde las infancias no solo reciben conocimientos, sino que los transforma, los recrea y los pone en acción para comprender y cuidar su realidad. Los hallazgos muestran que reconocer a los niños como cuidadores y científicos en potencia permite fortalecer su autonomía, sentido de responsabilidad y vocaciones científicas, aportando a la formación de una ciudadanía crítica y comprometida con la sostenibilidad del planeta

Por: Marina Vela Escandón, Docente Preescolar Juan Bautista Migani

Introducción

En un contexto global marcado por la crisis ambiental, se hace cada vez más urgente formar a las nuevas generaciones en prácticas de cuidado y sostenibilidad del planeta. Las infancias, tradicionalmente vistas como una etapa de preparación para la vida adulta, hoy es reconocida como un momento vital en el que los niños son sujetos de derechos y cuentan con capacidad de agencia, es decir, la posibilidad de actuar, decidir y transformar su entorno. Desde esta perspectiva, los niños no solo aprenden del mundo que les rodea, sino que también participan activamente en su construcción y en la búsqueda de soluciones a los problemas que enfrentan sus comunidades.

En este marco surge hace más de una década el Club de Niños Cuidadores del Planeta Tierra, una estrategia pedagógica implementada en el nivel preescolar que articula educación ambiental con el fomento de vocaciones científicas. El club se plantea como un espacio lúdico y formativo donde los niños exploran, experimentan, preguntan y proponen acciones concretas para el cuidado de la naturaleza. De esta manera, se reconoce a los niños como cuidadores y científicos en potencia, capaces de generar aprendizajes significativos y comprometerse con su realidad inmediata.

El presente artículo tiene como propósito analizar la experiencia del accionar del club  desde el reconocimiento de la agencia infantil y su potencial para fortalecer tanto la conciencia ambiental como el interés científico en la primera infancia. Se presentan las actividades desarrolladas, los hallazgos obtenidos y la reflexión pedagógica que se deriva de este ejercicio, resaltando la importancia de crear espacios provocadores en los que los niños puedan ser protagonistas en la construcción de un futuro más sostenible.

Perspectiva Teórica

Infancia como sujeto de derechos y con capacidad de agencia

La infancia es reconocida actualmente como una etapa en la que los niños poseen voz, participación y poder de transformación en su entorno. La Convención sobre los Derechos del Niño (ONU, 1989) y la legislación colombiana (Ley 1098 de 2006) sustentan el derecho de los niños a ser escuchados y a participar activamente en la sociedad. Autores como James y Prout (1997) plantean que los niños deben ser entendidos como actores sociales con agencia. En educación, Rinaldi (2006), desde la filosofía Reggio Emilia, también resalta a los niños como protagonistas en la construcción del conocimiento.

Educación ambiental en la primera infancia

La educación ambiental en edades tempranas es clave para consolidar actitudes de respeto y responsabilidad hacia la naturaleza. Según Tilbury (1995), la infancia es una etapa privilegiada para sembrar valores ambientales. En América Latina, Sauvé (2004) y Novo (2009) proponen una educación ambiental crítica y participativa que vaya más allá de la transmisión de información, promoviendo la acción y la transformación social.

Vocaciones científicas en la infancia

El pensamiento científico se gesta desde la infancia a través de la curiosidad, el juego y la exploración (Eshach & Fried, 2005; Siraj-Blatchford, 2001). La UNESCO (2017) enfatiza que estimular vocaciones científicas desde edades tempranas es esencial para formar ciudadanos críticos frente a los retos globales.

Estrategias pedagógicas innovadoras: clubes y proyectos de aula

Los clubes y proyectos de aula se han consolidado como espacios pedagógicos que favorecen la autonomía, el aprendizaje colaborativo y la investigación desde la infancia (Trilla, 2009). Experiencias como la de Reggio Emilia (Edwards, Gandini & Forman, 2012) demuestran que los niños, al participar en proyectos colectivos, potencian su capacidad investigativa y expresiva, fortaleciendo así su pensamiento crítico y creativo.

Metodología

La experiencia del Club de Niños Cuidadores del Planeta Tierra se desarrolla en un contexto escolar de educación preescolar, con dos grupos de niños y niñas de cuatro y cinco años. El enfoque metodológico fue cualitativo y participativo, dado que se buscó comprender la manera en que los niños interpretan, participan y actúan frente a los problemas ambientales.

Las estrategias incluyeron:

  • Actividades lúdicas y experimentales, como siembras, huertas y reciclaje.
  • Asambleas de aula, para la deliberación y toma de decisiones.
  • Producciones literarias, como cuentos y relatos creados por los niños.
  • Registros de observación y entrevistas a estudiantes, maestros y familias.

El proceso de cada actividad se organizó en cuatro etapas: enfocar, explorar, reflexionar y aplicar, lo que permitió mantener una coherencia metodológica cercana a la indagación científica y la apropiación de prácticas sostenibles amables con el planeta.

Resultados y experiencias

El club como semillero de investigación

El club se consolidó como un semillero que potencia vocaciones científicas, al generar espacios donde los niños identificaron problemáticas ambientales y propusieron soluciones. Esto fortaleció su autonomía y participación social.

Líneas de acción para la indagación infantil

Las actividades se estructuraron en tres líneas, las cuales se fueron construyeron a lo largo del proceso luego de diálogos y concertaciones entre los participantes :  El entorno y su conservación, la biodiversidad de los seres vivos, La salud y el desarrollo personal. Con base en los siguientes aspectos trasversales.: conocimiento científico del medio, acciones de preservación del entorno y formación en valores de cuidado y sostenibilidad (MEN, 2009).

Agencia infantil y producción literaria

Los niños produjeron cuentos y textos publicados en formatos digitales e impresos, lo que los empoderó como autores y voceros ambientales. La frase de Valery: “soy feliz con el cuento que yo escribí para enseñarle a los otros niños que hay que proteger las mascotas” ilustra cómo los niños ejercen agencia al comunicar aprendizajes a otros.

Experiencias significativas y huellas en la infancia

Acciones como sembrar, construir la pared verde, las huertas en casa y el colegio y participar en campañas de limpieza dejaron huellas emocionales y cognitivas en los niños, asociando la ciencia con experiencias positivas y duraderas. Algunos participantes incluso regresan al club estando en grados superiores, lo que evidencia la permanencia de la motivación científica.

Impacto en escenarios académicos

El club trascendió el ámbito escolar, participando en ferias de ciencia de carácter regional, nacional e internacional. Al igual también se han presentado artículos y ponencias en la academia. Estas exposiciones visibilizaron la capacidad investigativa de los niños y dieron reconocimiento institucional y social a su labor como agentes de cambio.

Discusión

La experiencia confirma los planteamientos de James y Prout (1997) sobre la infancia como sujeto con agencia, al demostrar que los niños pueden identificar problemas ambientales, proponer soluciones y llevarlas a la práctica. Coincide con Sauvé (2004) en la necesidad de una educación ambiental crítica, que no se limite a contenidos, sino que forme ciudadanos activos.

El uso de etapas metodológicas de indagación se alinea con lo señalado por Eshach y Fried (2005) respecto a la importancia de la curiosidad y el juego en la construcción del pensamiento científico. Además, la producción literaria de los niños como recurso pedagógico reafirma lo propuesto por Edwards, Gandini y Forman (2012) en torno a los múltiples lenguajes de la infancia.

La participación en ferias científicas de distintos niveles refuerza lo que la UNESCO (2017) plantea sobre la urgencia de sembrar vocaciones científicas desde edades tempranas y sostenerlas en el tiempo, dando continuidad al interés y a la motivación.

Conclusiones

El Club de Niños Cuidadores del Planeta Tierra demuestra que la infancia es un escenario clave para el desarrollo de la conciencia ambiental y la construcción de vocaciones científicas. Las actividades desarrolladas han permitido a los niños comprender fenómenos, experimentar, proponer soluciones y liderar acciones de cuidado del entorno, ejerciendo su capacidad de agencia.

El club trascendió el aula y alcanzó escenarios regionales, nacionales e internacionales, donde los niños presentaron proyectos en ferias de ciencia, visibilizando su potencial investigativo y reforzando su identidad como cuidadores y científicos en potencia.

En general, el club no solo contribuye a formar ciudadanos críticos y comprometidos con la sostenibilidad, sino que también sienta bases sólidas para el desarrollo de futuras generaciones de científicos.

Finalmente, el recorrido del Club de Niños Cuidadores del Planeta Tierra confirma que cuando se confía en la voz y la acción de los niños, surgen propuestas genuinas y transformadoras para la ciencia y el cuidado ambiental. Cada semilla sembrada, cada cuento escrito y cada proyecto presentado en ferias científicas, son evidencia de que la infancia no es un futuro en espera, sino un presente con poder de agencia, creatividad y compromiso. Reconocer a los niños como cuidadores y científicos en potencia es apostar por una educación que transforma realidades y abre caminos hacia un planeta más sostenible y humano.

Referencias

  • Edwards, C., Gandini, L., & Forman, G. (Eds.). (2012). The hundred languages of children: The Reggio Emilia experience in transformation (3rd ed.). Praeger.
  • Eshach, H., & Fried, M. N. (2005). Should science be taught in early childhood? Journal of Science Education and Technology, 14(3), 315–336. https://doi.org/10.1007/s10956-005-7198-9
  • James, A., & Prout, A. (1997). Constructing and reconstructing childhood: Contemporary issues in the sociological study of childhood (2nd ed.). RoutledgeFalmer.
  • Ministerio de Educación Nacional de Colombia (MEN). (2009). Lineamientos de educación ambiental. MEN.
  • Novo, M. (2009). La educación ambiental, una genuina educación para el desarrollo sostenible. Revista de Educación, (Número extraordinario), 195–217.
  • Piaget, J. (1952). The origins of intelligence in children. International Universities Press.
  • Pirela Morillo, J. (2015). Vocaciones científicas tempranas y educación en ciencia: reflexiones para la formación docente. Revista de Investigación, 39(86), 17–34.
  • Rinaldi, C. (2006). In dialogue with Reggio Emilia: Listening, researching and learning. Routledge.
  • Sauvé, L. (2004). Una cartografía de corrientes en educación ambiental. Revista de Educación Ambiental, 1(1), 7–47.
  • Siraj-Blatchford, J. (2001). Emergent science and technology in the early years. In D. Whitebread (Ed.), Teaching and learning in the early years (pp. 199–215). Routledge.
  • Tilbury, D. (1995). Environmental education for sustainability: Defining the new focus of environmental education in the 1990s. Environmental Education Research, 1(2), 195–212. https://doi.org/10.1080/1350462950010206
  • Trilla, J. (2009). El legado pedagógico del siglo XX para la escuela del siglo XXI. Graó.
  • UNESCO. (2017). Education for sustainable development goals: Learning objectives. UNESCO.
  • United Nations. (1989). Convention on the Rights of the Child. United Nations General Assembly.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *